La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, ha anunciado que la organización trabaja para impulsar una huelga general por la vivienda y ha asegurado que esta podría celebrarse “pronto”. La iniciativa surge después de que el Congreso rechazara los decretos de vivienda. Racu ha confirmado que ya mantiene conversaciones con los principales sindicatos laborales y ha advertido de que, “gobierne quien gobierne”, no tolerarán otros cuatro años sin abordar el problema de la vivienda: “Ahora sí empieza la legislatura de la vivienda”.
Aunque la convocatoria todavía no tiene una fecha concreta, la portavoz ha señalado que su preparación ya ha comenzado y que buscan alcanzar un consenso entre las organizaciones sindicales para lograr una protesta “histórica” y con una participación “como no se ha visto en años”. Racu ha defendido la huelga general como una “herramienta histórica” para transformar la sociedad y ha recordado que gracias a movilizaciones de este tipo se consiguieron derechos como la jornada laboral de ocho horas y el sufragio universal.
Racu también ha criticado duramente al Congreso, al que acusa de estar “secuestrado por el rentismo” y alejado de las preocupaciones de la mayoría social. En este contexto, ha defendido que las recientes manifestaciones demuestran que “el poder vuelve a las calles” y ha lanzado una advertencia a los responsables políticos: “Gobierne quien gobierne, no vamos a tolerar otros cuatro años sin atajar el mayor problema de este país”.
La portavoz ha señalado como objetivo de la movilización combatir el peso de la especulación y de la inversión inmobiliaria. En este sentido, ha asegurado que la huelga permitirá “expulsar al rentismo, a la especulación, a la inversión inmobiliaria y a los fondos buitre de este país”. También ha cuestionado el discurso sobre los responsables de la crisis de vivienda y ha afirmado que los “verdaderos invasores” son “los inversores, no son los migrantes, ni las personas trans”.
Por último, Racu ha defendido la continuidad de las acampadas por la vivienda, incluida la instalada en la plaza de Sol de Madrid, que considera que ya ha trascendido el caso concreto que originó la protesta y se ha extendido a otras ciudades. La continuidad de la acampada será decidida “día a día” por su asamblea general. Además, ha advertido al Ayuntamiento de Madrid de que recurrir a la “violencia policial” no pondrá fin a la movilización y ha afirmado que hacerlo supondría no comprender “lo que está pasando”.