Alberto Núñez Feijóo ha centrado gran parte de su intervención en la VIII edición del Foro La Toja – Vínculo Atlántico en el problema de la vivienda en España. El líder del Partido Popular ha responsabilizado al Gobierno de una situación que, a su juicio, se ha agravado durante los últimos años. «El mercado de la vivienda está roto tras ocho años de inacción», ha afirmado, vinculando la falta de construcción con el aumento de los precios y el crecimiento de la población.
Como principal compromiso, Feijóo ha anunciado la construcción de un millón de viviendas, una medida con la que, según sus cálculos, también se crearían unos 600.000 puestos de trabajo. «El problema de la vivienda tras ocho años de inacción no se resuelve con dos decretos contradictorios, se resuelve construyendo vivienda», ha defendido. Además, ha asegurado que la vivienda sería una de sus prioridades y que aprobaría su plan durante el primer mes de un eventual Gobierno del PP.
Entre las propuestas avanzadas se encuentra un plan de choque dirigido a los jóvenes, con rebajas fiscales para menores de 35 años y, si fuera posible, para menores de 40. Feijóo ha planteado reducir el IVA de la primera vivienda del 10% al 4%, crear una cuenta de ahorro joven con ventajas fiscales y establecer avales para ayudar a los compradores a cumplir las exigencias bancarias. También ha defendido medidas para aumentar la oferta de alquiler y facilitar el acceso a la vivienda social.
El líder popular también ha planteado medidas dirigidas a los distintos colectivos afectados por el mercado inmobiliario. «Los inquilinos merecen una oferta abundante para que baje el precio», ha señalado, al tiempo que ha defendido desgravaciones en el alquiler. Para las personas vulnerables, ha reclamado vivienda social financiada por el Estado, mientras que para los propietarios ha pedido mayor seguridad frente a la ocupación ilegal: «Merecen recuperar su propiedad».
En la parte final de su intervención, Feijóo se ha referido al posible adelanto electoral y ha considerado que «ya sólo queda la salida de que los ciudadanos tomen la palabra». El dirigente del PP ha cuestionado que el Gobierno solicite más tiempo después de ocho años y ha presentado las próximas elecciones como una oportunidad para cambiar el rumbo político. «Mi país no aguanta más», ha afirmado, antes de asegurar que su objetivo es «servir a mi país y mejorar la vida de los españoles» y recuperar, según sus palabras, «el tiempo perdido».