El Sindicato de Inquilinas ha convocado cerca de 50 movilizaciones en ciudades de toda España bajo el lema Hacia la huelga general. Esta nueva jornada de protesta surge como respuesta directa tras el voto en contra de los partidos PP, Vox y Junts, el cual tumbó los dos decretos con medidas sobre vivienda impulsados por el Gobierno.
En Madrid, la protesta ha comenzado al mediodía con la formación de cuatro columnas integradas por miles de personas. Estas columnas han avanzado de manera coordinada hasta confluir en la emblemática plaza de Cibeles, mostrando una masiva participación ciudadana en defensa del derecho a la vivienda.
Durante la movilización, Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, ha insistido desde la zona de Atocha en que el siguiente paso del movimiento será una huelga general. Aunque todavía no se ha fijado una fecha concreta para su inicio, la portavoz ha señalado que se anunciará próximamente.
Racu ha matizado que dicha huelga se organizará en colaboración con los sindicatos laborales, con los que ya mantienen conversaciones abiertas. Asimismo, ha subrayado el carácter independiente de la protesta al afirmar que se convocará «gobierne quien gobierne», y ha destacado que las acciones de poder popular han logrado más avances que años de gestión gubernamental.
Por otro lado, la jornada en Valencia ha concluido con incidentes y altercados entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad. La intervención policial incluyó el lanzamiento de botes de gas lacrimógeno y disparos de pelotas de goma al aire para disolver los disturbios originados tras superar un cordón de seguridad.
Los incidentes en Valencia se produjeron cuando un grupo de manifestantes sobrepasó las vallas que rodeaban el Palau de les Arts, lugar donde se celebraba un foro de inversión inmobiliaria, logrando algunos de ellos acceder al interior del edificio.