Gonzalo Sanz, ex jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, ha declarado ante la juez de la Audiencia Nacional María Tardón que desde la ciudad se reclamaron medidas extraordinarias al Ejecutivo antes de la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio. Según su testimonio, las peticiones se dirigieron a áreas dependientes de los ministerios de Fernando Grande-Marlaska, Elma Saiz y Ángel Víctor Torres, pero la respuesta esperada no llegó.
Sanz sostiene que la Delegación advirtió de que la situación era excepcional y necesitaba una actuación urgente. Durante su comparecencia, de unas dos horas, aseguró además que trasladó al entonces delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, las alertas que había recibido previamente del Centro Nacional de Inteligencia.
Uno de los elementos que ahora cobra especial relevancia son 19 mensajes intercambiados entre Sanz y un agente del CNI el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva. Estas comunicaciones todavía no han sido desclasificadas y la magistrada prevé solicitar al Gobierno su desclasificación.
Sanz también ha facilitado su teléfono móvil para respaldar su declaración. La investigación continúa ahora centrada en reconstruir qué información llegó a las autoridades y qué respuesta se dio ante las advertencias previas.