Víctor Muñoz afirmó que compartir posición con Lamine Yamal no le supone ningún conflicto. El jugador explicó que aprovecha esa competencia interna para seguir creciendo como futbolista.
El canterano del Real Madrid habló durante la concentración de la selección española. Sus declaraciones llegaron antes del partido de este sábado contra República Checa.
Muñoz destacó la relación personal que mantiene con Yamal. Según explicó, ambos comparten vestuario y numerosos momentos en el día a día del combinado nacional.
«No me produce frustración competir con Lamine Yamal porque intento aprender mucho de él», declaró el extremo. Añadió que verlo entrenar a diario «es todo un privilegio» para su desarrollo.
El jugador precisó que ese aprendizaje no se limita a su compañero catalán. Aseguró que observar al resto de la plantilla también le ayuda a mejorar su nivel.
Sobre su posible titularidad ante los checos, Muñoz evitó hacer predicciones. «No se las intenciones del míster», reconoció, aunque confió en que cualquier jugador que salga «lo hará bien».
El atacante insistió en que su progresión depende del esfuerzo constante. Dijo intentar aportar su «granito de arena» mediante trabajo y constancia en cada entrenamiento.
Explicó además qué le pide concretamente el seleccionador, Luis de la Fuente. «Me ha pedido que sea como soy en el campo», señaló, destacando su aportación tanto en defensa como en ataque.
El canterano valoró también el nivel general de la selección. Habló de «el ritmo de balón, los desmarques y la química» que existe actualmente entre los jugadores.
Victor Muñoz reconoció que vivió el pasado Mundial con sentimientos contradictorios. Fue campeón del torneo, pero una lesión le impidió llegar a disputar minutos en la competición.
«El hecho de ir y ganarlo con esta familia es increíble», afirmó, aunque admitió haber pasado «momentos complicados» por no poder debutar. Su cuerpo, explicó, no llegó a tiempo tras la temporada.
A pesar de ello, el jugador rescata aprendizajes positivos de aquella experiencia. Asegura haber conocido mejor su propio cuerpo y haber ganado en madurez personal.
Volver a jugar con España, como ocurrió frente a Croacia en la Liga de las Naciones, le resultó «increíble». El futbolista reconoció que recordó los momentos difíciles vividos en el torneo anterior.
De cara al Mundial de 2030, que se celebrará entre España, Portugal y Marruecos, Muñoz confesó su deseo de disputar la final en suelo español. Prefirió, no obstante, centrarse en el presente inmediato.
Sobre su reciente fichaje por el Liverpool, el jugador admitió que todavía no ha asimilado el cambio. Comparó el estilo de juego inglés con el español, destacando la mayor exigencia física en la Premier League.