El 44,7% de las personas de entre 25 y 34 años recurre a herramientas de inteligencia artificial para resolver dudas de salud. Así lo revela la última encuesta ‘IMOP-BERBES’.
Este grupo de edad es el que más utiliza estas herramientas tecnológicas. Le siguen los jóvenes de 18 a 24 años, con un 35,7% de uso.
El estudio se realizó mediante entrevista telefónica a 701 personas mayores de edad. En conjunto, un 26,5% de los encuestados ha usado la inteligencia artificial más de una vez para temas sanitarios.
Las personas de entre 35 y 44 años, y las de 45 a 54, emplean estas aplicaciones en un 35,4% de los casos en ambos grupos. La cifra desciende drásticamente entre los mayores de 65 años, con solo un 6,2%.
La encuesta también analizó la confianza en las redes sociales como fuente sanitaria. Más de la mitad de los hombres (50,1%) y el 44% de las mujeres no las consideran fiables para estos asuntos.
La desconfianza hacia las redes sociales es especialmente alta entre los de 55 a 64 años, con un 73,8%. Los mayores de 65 (53,3%) y los de 45 a 54 (53,2%) también se muestran escépticos.
A pesar del auge de la IA, los profesionales sanitarios siguen siendo la referencia principal. El 81,4% de las mujeres y el 79,2% de los hombres los consideran su fuente más fiable.
Esta confianza es aún mayor entre los de 55 a 64 años, con un 92%. Los mayores de 65 (83,4%) y los jóvenes de 24 a 35 (77,9%) también depositan en ellos su mayor confianza.
Internet se mantiene como otro recurso habitual para consultas de salud. Lo utiliza casi el 30% de las mujeres y el 25,1% de los hombres encuestados.
El uso de Internet para temas sanitarios es mayor entre los jóvenes de 24 a 35 años, con un 43,9%. Los de 25 a 34 (38,6%) y los de 45 a 54 (29,6%) también recurren frecuentemente a la red.
Las organizaciones institucionales y los portales gubernamentales completan las fuentes más consultadas. Las asociaciones de pacientes se incluyen entre estas entidades de referencia.
Los ciudadanos de entre 18 y 24 años son quienes más acuden a este tipo de fuentes oficiales, con un 26,9%. Este dato refleja una tendencia a diversificar las vías de consulta sanitaria según la edad.