PSOE y Sumar han logrado finalmente desbloquear sus diferencias y alcanzar un acuerdo para sacar adelante las nuevas medidas en materia de vivienda. El pacto se ha cerrado este martes, después de unas negociaciones que se prolongaron hasta última hora y que incluso provocaron que el Consejo de Ministros comenzara con retraso.
El entendimiento permite al Gobierno de coalición avanzar con un paquete con el que pretende reforzar la protección de los inquilinos y responder a la creciente preocupación por el acceso a la vivienda. Entre los asuntos que habían complicado las conversaciones estaban la regulación de los alquileres por habitaciones y la renovación de los contratos, dos cuestiones defendidas especialmente por Sumar.
La presión social también ha marcado las negociaciones. Las protestas y la acampada impulsada en la Puerta del Sol de Madrid han reclamado durante los últimos días medidas más contundentes frente a los desahucios y los problemas del mercado del alquiler.
El acuerdo dentro del Ejecutivo, sin embargo, no supone el final del camino. Las medidas tendrán que superar posteriormente el trámite parlamentario y el Gobierno necesitará reunir los apoyos suficientes en el Congreso. El anterior decreto relacionado con la vivienda terminó decayendo precisamente al no conseguir una mayoría para su convalidación.