La Fiscalía solicita seis años de prisión para M.G.H., acusado de abusar sexualmente de la hija menor de su expareja. El juicio se celebrará el 29 de septiembre en la Audiencia Provincial de Toledo.
El acusado inició una relación sentimental con la madre de la menor, identificada como B. Aquel vínculo comenzó cuando la niña tenía aproximadamente cuatro años.
La relación se produjo tras la ruptura matrimonial de la madre con el padre de la menor. En 2015 se dictó sentencia otorgando la custodia a la madre, con visitas para el padre en fines de semana alternos.
El acusado pasaba largas temporadas en el domicilio familiar de Toledo, según el escrito fiscal. Llegó a cuidar personalmente de la menor desde que esta era muy pequeña.
Según el Ministerio Público, los abusos se produjeron entre finales de 2019 y principios de 2021. La menor tenía entonces trece y catorce años, según recoge el escrito de acusación.
El fiscal sostiene que el acusado aprovechaba los momentos a solas con la niña. Le realizaba tocamientos en el pecho y en sus órganos genitales, pese al rechazo constante de la menor.
Estos episodios se repitieron durante más de un año, siempre en ausencia de la madre. La Fiscalía los describe como actos reiterados sin consentimiento alguno de la víctima.
Cuando la menor contó lo ocurrido a su madre, esta no le creyó, según el relato judicial. La niña terminó confiándoselo a una amiga, que trasladó la información a un tercero.
La noticia llegó finalmente al padre de la menor, quien presentó denuncia junto a su hija en marzo de 2021. La joven se trasladó entonces a vivir con él, y posteriormente obtuvo su custodia.
La Fiscalía señala que la menor sufrió ansiedad y angustia por lo sucedido. El escrito recuerda además que el acusado cuenta con antecedentes penales por delitos de lesiones y robo.
El Ministerio Público califica los hechos como un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años. Por ello solicita una pena de seis años de prisión para el acusado.
La acusación pide también la inhabilitación del derecho de sufragio pasivo durante la condena. Solicita, además, prohibición de acercamiento y de comunicación con la víctima durante diez años.