La exposición a la erupción del volcán Tajogaite se relaciona con hasta tres veces más probabilidades de presentar tos y con el doble de alteraciones compatibles con un patrón obstructivo pulmonar entre la población más expuesta, según los resultados del Proyecto Ashes.
El estudio, impulsado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) junto al Servicio Canario de la Salud y otras instituciones, ha realizado un seguimiento durante cinco años a más de 1.000 residentes de La Palma. Se trata del mayor trabajo realizado en España sobre los efectos respiratorios de una erupción volcánica.
Los investigadores observaron que los síntomas aumentaron durante la erupción y que, en algunos casos, persistieron meses después. La relación fue además dosis-respuesta: a mayor exposición a gases y cenizas, mayor presencia de síntomas como tos, congestión nasal o dolor de garganta.
Los menores y las personas con enfermedades respiratorias previas mostraron una mayor vulnerabilidad. Entre los 188 niños y adolescentes estudiados en las zonas más expuestas, los síntomas fueron más frecuentes entre quienes también convivían con humo ambiental del tabaco o tenían patologías respiratorias previas, especialmente asma.
Los investigadores piden interpretar los resultados con «prudencia» y subrayan que el estudio no permite atribuir directamente todos los síntomas al volcán ni determinar cuáles podrían persistir a largo plazo. Por ello, el mensaje final es de «vigilancia y seguimiento, no de alarma», mientras los resultados aportan nuevos datos para mejorar la prevención y el control sanitario tras futuras erupciones.