España ya tiene su primer título mundial de balonmano en silla de ruedas. La selección nacional se proclamó este domingo campeona del mundo en Granollers (Barcelona) tras imponerse a Japón en una final vibrante por 9-13, 17-5 y 5-6.
El equipo dirigido por Óscar Perales tuvo que sobreponerse a un partido de máxima exigencia y a una reacción japonesa que llevó el encuentro hasta el tercer y definitivo set. Cuando todo parecía ponerse cuesta arriba, España sacó carácter para remontar y terminar levantando un título histórico.
El conjunto español comenzó la final con autoridad. Agustín Alejos abrió el camino con sus goles y Lorenzo Edjang tomó después el relevo para permitir a España hacerse con el primer set en el Palau d’Esports de Granollers.
Japón, sin embargo, reaccionó con contundencia. El equipo nipón impuso su fortaleza física y dominó con claridad la segunda manga, que terminó con un 17-5 y devolvió la igualdad a la final.
El desenlace fue todavía más emocionante. Japón comenzó el tercer set con un 3-0 que obligaba a España a reaccionar. Y lo hizo. Los jugadores de Perales remontaron, resistieron la presión y defendieron hasta el último balón una ventaja que ya no dejaron escapar.
El 5-6 definitivo desató la celebración española en Granollers. La selección conquistaba así el IV Campeonato del Mundo de balonmano en silla de ruedas para equipos mixtos.