La crisis migratoria de Ceuta continúa dejando nuevos asentamientos improvisados en distintos puntos de la ciudad. Decenas de migrantes han comenzado a instalarse también en la playa de Benítez, situada junto a la del Trampolín, donde miles de personas permanecen desde la entrada masiva registrada a finales de julio. Este sábado ya se contabilizaban más de un centenar de pequeñas chabolas levantadas con maderas, telas, cartones y otros materiales.
La situación preocupa tanto a quienes esperan una solución administrativa como a los vecinos de las zonas afectadas. Según las cifras ofrecidas por el presidente de Ceuta, Juan Vivas, alrededor de 4.500 migrantes permanecían todavía en el entorno del Trampolín este viernes. Muchos siguen esperando una plaza en los recursos habilitados mientras sus casos son estudiados por las autoridades.
La tensión también se ha trasladado a otros puntos de la ciudad. Durante las últimas horas se han registrado peleas y robos, además de enfrentamientos en el Chorrillo y las naves del Tarajal. Ocho personas fueron detenidas tras varios altercados y tres resultaron heridas con arma blanca. Además, otros tres migrantes fueron arrestados por un intento de robo frente a un supermercado.
El crecimiento de estos asentamientos aumenta la presión sobre una ciudad que continúa buscando una salida a la crisis más de un mes después de su inicio.