Dos personas asaltaron el museo Renoir de Cagnes-sur-Mer en la madrugada de este martes. Sustrajeron cuatro obras de arte, aunque abandonaron una durante la huida. La Policía francesa continúa la búsqueda de los autores del asalto.
Los ladrones entraron en el museo, situado en la Costa Azul, cerca de Niza. La alarma se activó a las 5.48 horas de la madrugada. La Policía Municipal llegó al lugar solo cinco minutos después, según relató el alcalde Bryan Masson.
Las cámaras de videovigilancia municipales permitieron identificar a los sospechosos. Los dos individuos escaparon antes de la llegada de los agentes. Durante la fuga abandonaron uno de los cuatro cuadros robados.
Las otras tres obras continúan sin aparecer. La Policía Nacional se unió a la Municipal para reforzar la búsqueda. Ambos cuerpos permanecen desplegados en la zona.
Bryan Masson calificó el suceso como un ataque al patrimonio local. «Atacar el Museo Renoir es atacar una parte de la historia y del patrimonio» de la localidad, afirmó. Sus palabras reflejan la preocupación del ayuntamiento por la seguridad cultural del municipio.
El regidor anunció medidas para reforzar la protección de las piezas artísticas. «Pondremos todos los medios necesarios para proteger mejor este patrimonio que pertenece a todos los habitantes de Cagnes-sur-Mer», aseguró. También adelantó un plan de seguridad específico para los museos de la localidad.
Sobre la investigación en marcha, Masson se mostró confiado en la localización de los sospechosos. «Están siendo activamente buscados y la investigación está en curso», concluyó. Las autoridades no han ofrecido más detalles sobre la identidad de los implicados.
El museo conserva 14 cuadros originales del pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir. También exhibe 40 esculturas, además de mobiliario personal del artista. El propio edificio fue la vivienda del pintor durante sus últimos doce años de vida.
Renoir murió en 1919 en Cagnes-sur-Mer a los 78 años. Una neumonía acabó con su vida en la misma localidad que hoy alberga su legado. El robo pone en riesgo una parte relevante de ese patrimonio artístico.
El caso reaviva el debate sobre la seguridad en museos de pequeño tamaño. Instituciones similares en Francia han sufrido incidentes parecidos en los últimos años. La investigación seguirá su curso mientras continúa la búsqueda de las obras desaparecidas.