La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a los padres de tres menores de uno, tres y cinco años. Los pequeños fueron hallados solos en su vivienda, sin ningún adulto que los cuidara. La casa presentaba, además, un estado de suciedad muy elevado, con cucarachas y otros insectos.
Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando varios vecinos avisaron a la Policía tras escuchar llorar a los niños durante horas. Según fuentes policiales, no era la primera vez que los progenitores los dejaban solos para ausentarse de casa. Al llegar los agentes, no hizo falta forzar la puerta: fue el propio niño de tres años quien la abrió.
Dentro de la vivienda, los agentes encontraron a dos de los niños llorando en el salón, con hambre y frío. El mayor, de cinco años, dormía solo en una de las habitaciones. La casa carecía de ropa y otros artículos básicos para los menores. Los agentes localizaron también cuchillos, cuchillas y otros objetos peligrosos al alcance de los niños, que podrían haberles causado lesiones al no contar con supervisión adulta.
Según relataron los vecinos, los padres solían consumir alcohol en las inmediaciones del domicilio. Con ese dato, la Policía organizó un dispositivo para localizarlos. Los encontraron pocos minutos después, bebiendo en una zona próxima, con signos evidentes de embriaguez. Los agentes procedieron entonces a su detención.
Los tres niños fueron trasladados al Hospital Universitario Virgen del Rocío, donde recibieron atención y pasaron una revisión médica. El caso ha sido puesto en conocimiento de la Fiscalía de Menores de Sevilla y de los Servicios Sociales competentes.