El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió esta tarde con el Rey Felipe VI. El encuentro llegó horas después de que Sánchez afirmara que existen «argumentos y razones suficientes» para que el monarca viaje a Ceuta y Melilla. Felipe VI no ha visitado ninguna de las dos ciudades autónomas desde que subió al trono en 2014. Cualquier desplazamiento oficial del Rey debe coordinarse con el Gobierno, ya que la Constitución exige que sus actos cuenten con el refrendo del Ejecutivo para tener validez.
Fuentes de Moncloa explican que la reunión entre Sánchez y el Rey formaba parte de los contactos periódicos que mantienen el Gobierno y la Casa Real. La cita ya figuraba en la agenda de ambos desde antes del verano. Precisaron también que el encuentro se desarrolló con total normalidad, sin dar detalles sobre los asuntos que trataron Sánchez y el monarca.
Por la mañana, antes de reunirse con el Rey, Sánchez ya había avanzado que ese viaje a las ciudades autónomas «se hará» en algún momento. El presidente matizó, eso sí, que antes deben darse las condiciones adecuadas. Aseguró además haber trasladado esa misma idea a Felipe VI durante su cita de esta tarde. Sánchez, no obstante, evitó confirmar si el Rey le trasladó a él su disposición personal a viajar. Quien sí había apuntado en ese sentido era el presidente de Ceuta, Juan Vivas, tras reunirse con el monarca el 6 de agosto.
El presidente insistió en que la organización de la visita depende ahora del trabajo conjunto entre el Ejecutivo y la Casa Real. Sánchez rechazó, además, que su Gobierno haya puesto trabas o mirado con recelo esta posibilidad. Su intención, remarcó, es que el viaje de Felipe VI se concrete en cuanto el contexto lo permita.
El anterior encuentro conocido entre Sánchez y el Rey se había producido el 29 de julio, en el Palacio de la Almudaina. Se trata de la cita veraniega que ambos mantienen cada año antes del parón de agosto en Palma. Ese despacho mallorquín es, de hecho, el único de este tipo entre el Rey y el presidente que trasciende públicamente.
Más allá de esa cita anual en Mallorca, Felipe VI y Sánchez mantienen otros contactos con cierta regularidad. En ellos suelen tratar asuntos de relevancia nacional. Estos despachos entre el monarca y el jefe del Ejecutivo no siguen un calendario establecido. Según fuentes conocedoras de esta relación institucional, tienden a intensificarse en los periodos que se consideran más delicados.