Astrid Gil-Casares, propietaria del ático adquirido por la Comunidad de Madrid por 6,3 millones de euros, ha autorizado por escrito que se hagan públicos detalles relacionados con la compraventa. Esta decisión podría permitir que Transparencia facilite información que hasta ahora permanecía reservada sobre la operación.
Planifica Madrid, la empresa pública encargada de gestionar la adquisición, había rechazado anteriormente entregar el expediente completo argumentando que contenía información relacionada con terceros y que era necesario contar previamente con su consentimiento.
Durante la compraventa, Gil-Casares firmó un acuerdo de confidencialidad solicitado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. La propia vendedora explicó posteriormente que ese compromiso le impedía hablar sobre las circunstancias que rodearon la operación y aseguró desconocer el uso previsto para el inmueble.
El Ejecutivo madrileño señaló cuando trascendió la compra que el ático sería utilizado para celebrar reuniones durante las obras previstas en la sede de la Presidencia regional, situada en la Puerta del Sol.
La autorización llega después de varias solicitudes para acceder a la documentación, entre ellas la presentada por el diputado de Más Madrid Hugo Martínez Abarca. Transparencia había paralizado temporalmente el procedimiento mientras consultaba a las partes implicadas. Con el consentimiento de la antigua propietaria, podrían conocerse ahora nuevos detalles sobre una operación que continúa generando debate político.