La artista japonesa Yayoi Kusama ha muerto a los 97 años en un hospital de Tokio, dejando atrás una de las trayectorias más reconocibles e influyentes del arte contemporáneo. Aunque falleció el pasado 14 de agosto, la noticia se ha conocido ahora a través de un comunicado publicado en su página oficial.
Kusama mantuvo prácticamente hasta el final una actividad creativa incansable. Pintora, escultora, escritora y poeta, construyó durante décadas un universo propio marcado por los colores intensos, los espejos y, sobre todo, sus característicos lunares repetidos hasta el infinito.
Sus primeros dibujos se remontan a su adolescencia durante la Segunda Guerra Mundial. Décadas después se convirtió en una figura internacional capaz de llevar sus obras a algunos de los principales museos del mundo. En España, pasó por el Reina Sofía y protagonizó en 2023 una gran exposición en el Guggenheim Bilbao, visitada por unas 560.000 personas.
Su trabajo también estuvo ligado a la contracultura y a la denuncia de la guerra, el racismo y la discriminación de género. Incluso alejada de la vida pública, Kusama nunca abandonó la creación. Entre 2009 y 2021 realizó ‘Mi alma eterna’, una monumental serie formada por alrededor de 900 obras.