La tercera etapa de La Vuelta a España 2026, que debía discurrir a lo largo de 174 kilómetros entre la localidad francesa de Gruissan y Font Romeu, tuvo que ser suspendida este lunes a menos de 16 kilómetros de la conclusión debido a una repentina y violenta tormenta de granizo.
La jornada estaba señalada como el primer gran test montañoso para los favoritos de la ronda española. Durante el recorrido inicial se consolidó una escapada de seis corredores que mantuvo diferencias cercanas a los dos minutos y medio respecto al pelotón, aunque el control impuesto por el equipo UAE y los movimientos tácticos en el grupo principal fueron reduciendo las distancias de manera progresiva.
Cuando la carrera se aproximaba al tramo decisivo con la ascensión al Col de Mont-Louis y el posterior empuje de corredores como el luxemburgués Mats Wenzel y el italiano Lorenzo Fortunato, las condiciones meteorológicas empeoraron drásticamente, obligando a los ciclistas —encabezados por el líder Tadej Pogacar— a detener la marcha por seguridad.
Ante la virulencia de la granizada, los deportistas buscaron refugio en instalaciones próximas situadas en las inmediaciones de La Cabanasse, protagonizando una imagen inédita en la historia reciente de la competición mientras la dirección de carrera evaluaba la situación.
Finalmente, la organización emitió un comunicado oficial confirmando la anulación completa de la etapa al no poder garantizarse la seguridad en los kilómetros finales. De este modo, la jornada se cierra sin vencedor oficial ni modificaciones en la clasificación general, por lo que el esloveno Tadej Pogacar mantiene el maillot rojo de líder antes de afrontar la exigente etapa de montaña en Andorra.