José Mourinho ha regresado al banquillo del Real Madrid con una sufrida victoria por 1-2 ante el Espanyol en la segunda jornada de LaLiga EA Sports. El encuentro estuvo marcado por el estreno de los nuevos fichajes y las dificultades físicas propias de una pretemporada atípica condicionada por el Mundial, dejando claro que el equipo todavía necesita tiempo de acoplamiento.
El partido comenzó bien para los visitantes cuando Jude Bellingham abrió el marcador a los diez minutos con un potente cabezazo tras una falta sacada por Arda Güler. Sin embargo, el Espanyol supo rehacerse y empató antes de la media hora gracias a una larga jugada culminada por Álex Calatrava, aprovechando que el conjunto madridista reculó en exceso.
Con Kylian Mbappé intermitente y un juego blanco por momentos dividido, el marcador se mantuvo equilibrado. Tras el descanso, el ritmo decayó y el Espanyol contuvo con orden las embestidas de un Madrid cada vez más nervioso que buscaba soluciones desesperadas desde el banquillo, incluyendo el debut de los seis refuerzos estivales.
Cuando el empate parecía definitivo, la pizarra de Mourinho dio sus frutos en el minuto 90. Tras una jugada colectiva en la que intervinieron Diomande y Mbappé, el joven Carlos Espí apareció en el área pequeña para definir con calidad y firmar el definitivo 1-2, dando a los blancos sus primeros tres puntos de la temporada.