El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado una rebaja temporal de los aranceles aplicados a determinadas importaciones de carne picada de vacuno. La medida estará vigente durante 90 días y permitirá la entrada sin estos gravámenes de hasta 300.000 toneladas métricas fuera de cuota.
La decisión busca aumentar la oferta disponible en el mercado estadounidense y aliviar el precio que pagan los consumidores. Trump asegura que esta iniciativa permitirá reducir el coste de la carne de vacuno y facilitará que las familias encuentren precios más bajos en los establecimientos.
El mandatario también ha aprovechado el anuncio para responsabilizar a su antecesor, Joe Biden, del encarecimiento experimentado por este producto. Además, ha señalado la reducción del número de cabezas de ganado en Estados Unidos como otro de los problemas que afectan actualmente al sector.
Trump se ha comprometido a impulsar la recuperación de la cabaña ganadera estadounidense y apoyar a los trabajadores vinculados a esta industria.
Según las previsiones expresadas por el presidente, la medida podría contribuir a que determinados precios de la carne se sitúen hasta un 25% por debajo de los niveles actuales. El Gobierno estadounidense espera combinar así una bajada de precios para los consumidores con medidas destinadas a fortalecer la producción ganadera nacional.