La nueva regulación europea sobre inteligencia artificial está cambiando la manera en la que algunas marcas plantean sus campañas publicitarias. Desde este 19 de agosto, el artículo 50 del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea establece obligaciones de transparencia para determinados contenidos generados o manipulados mediante IA, especialmente cuando pueden confundirse con imágenes reales.
Este nuevo escenario estaría favoreciendo a la fotografía profesional, según la Asociación de Fotógrafos Profesionales de España (AFPE). La organización asegura que algunas empresas están recuperando las sesiones fotográficas tradicionales para transmitir mayor autenticidad y evitar que sus productos aparezcan asociados a imágenes artificiales.
La confianza del consumidor juega un papel fundamental. Sectores relacionados con productos artesanales, de proximidad o de lujo pueden encontrar más complicado defender valores como la autenticidad si utilizan fotografías creadas completamente mediante inteligencia artificial.
Además, el incumplimiento de las obligaciones previstas por la normativa europea puede conllevar importantes sanciones económicas, lo que añade presión a las compañías para adaptar sus estrategias.
Desde la AFPE consideran que este cambio abre una nueva oportunidad para un sector que había visto cómo la IA generativa ganaba terreno rápidamente. La fotografía realizada por profesionales recupera así valor como herramienta para demostrar que aquello que una marca muestra al consumidor es realmente auténtico.