Los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reflejan que, a 30 de julio, 262.475 extranjeros regularizados estaban dados de alta en la Seguridad Social. Esta cifra representa el 31,9% de las 822.000 personas que han obtenido autorización para residir y trabajar en España mediante el proceso extraordinario de regularización.
En consecuencia, cerca del 70% de los beneficiarios, un total de 559.525 personas, permanece fuera del sistema de cotización. Esto significa que, pese a contar con permiso para trabajar, todavía no figura como afiliado a la Seguridad Social ni realiza aportaciones al sistema.
Las cifras contrastan con las declaraciones del secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, quien aseguró que la mayoría de los regularizados se está incorporando al mercado laboral y que solo una pequeña parte ha pasado a engrosar las listas del paro. Entre los afiliados, la mayoría pertenece al Régimen General, mientras que un porcentaje menor trabaja en el sistema agrario, el empleo del hogar o como autónomos.
Por comunidades autónomas, Madrid concentra el mayor número de afiliados procedentes del proceso de regularización, seguida de Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Desde el Gobierno también se ha destacado que el aumento de afiliaciones supone una señal positiva y un beneficio tanto para los inmigrantes como para el conjunto de la sociedad.
En paralelo, el Ejecutivo reconoció que el 77% de las nuevas inscripciones en las oficinas de empleo durante julio corresponde a extranjeros regularizados. A pesar de las dudas sobre cuántos de ellos ya trabajaban antes de registrarse como demandantes de empleo, el Gobierno sostiene que el proceso se está desarrollando con normalidad y que no se han detectado incidencias relevantes en su incorporación al mercado laboral.