Un bebé de 20 meses ha fallecido después de sufrir un golpe de calor en Fuerteventura durante el primer fin de semana de agosto, en un trágico suceso que coincide con el intenso episodio de altas temperaturas que afecta al archipiélago canario. La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha confirmado el fallecimiento, que ya ha sido notificado al Ministerio de Sanidad como una muerte relacionada con un golpe de calor.
El menor recibió una primera atención médica en el Hospital General de Fuerteventura, donde los profesionales sanitarios trataron de estabilizar su estado. Sin embargo, debido a la gravedad de su situación, fue trasladado de urgencia al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria para recibir asistencia especializada. Pese a los esfuerzos del personal médico, el niño falleció durante la madrugada del sábado al domingo.
Este caso se produce en un contexto marcado por temperaturas extremadamente elevadas en las islas, donde los termómetros han alcanzado los 40 grados en distintos puntos durante los últimos días. Las autoridades sanitarias han insistido en la importancia de extremar las precauciones para evitar los efectos del calor, especialmente entre los colectivos más vulnerables, como los menores, las personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas. El fallecimiento del pequeño vuelve a poner de relieve el grave riesgo que pueden suponer las olas de calor cuando no se adoptan medidas de protección adecuadas.