La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la aplicación conjunta de medidas para reducir el consumo de alcohol podría prevenir miles de diagnósticos de cáncer en la Unión Europea. Un estudio impulsado por el organismo calcula que una estrategia basada en el aumento de impuestos, la restricción de la publicidad y la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas los domingos evitaría hasta 9.220 nuevos casos de esta enfermedad.
La investigación, publicada en la revista The Lancet Regional Health-Europe, analizó distintos escenarios para medir el impacto de estas políticas sobre la salud pública. Los resultados muestran que todas las medidas tendrían efectos positivos, aunque su aplicación de forma simultánea ofrecería los mayores beneficios a largo plazo.
El estudio se centra en siete tipos de cáncer cuya relación con el consumo de alcohol está ampliamente respaldada por la evidencia científica, entre ellos los de mama, esófago, hígado, colon y recto. Los investigadores estiman un periodo de diez años entre la puesta en marcha de las medidas y la reducción observable de los casos. Según los autores, esto demuestra que las políticas de prevención pueden tener un impacto significativo en la salud pública a medio y largo plazo.
Además, los investigadores recuerdan que no existe un nivel de consumo de alcohol completamente seguro cuando se trata del riesgo de desarrollar cáncer. Los autores destacan que el impacto puede variar según las características de cada país, como los hábitos de consumo o el peso del mercado no registrado. Por ello, defienden adaptar las políticas a cada contexto nacional, aunque insisten en que el control del alcohol debería integrarse con mayor firmeza en las estrategias de prevención del cáncer tanto a nivel europeo como en los distintos sistemas sanitarios nacionales.