Cientos de migrantes continúan repartidos por distintos puntos de Ceuta tres días después de la entrada masiva desde Marruecos. Muchos de ellos aseguran que no tienen intención de regresar al país vecino y afirman que prefieren permanecer en la ciudad autónoma antes que ser devueltos. «Tenemos claro que no queremos volver a Marruecos», repiten algunos de los extranjeros, que explican que temen ser trasladados al Sáhara si cruzan de nuevo la frontera.
La presencia de pequeños grupos de migrantes sigue siendo visible en parques, calles, zonas de monte y, especialmente, en los alrededores del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). El recinto permanece completamente saturado, con más personas de las que puede albergar, mientras cientos de inmigrantes esperan en sus inmediaciones con la esperanza de conseguir una plaza cuando se produzcan traslados a la península.
Las ONG que trabajan sobre el terreno alertan de que la principal necesidad es la alimentación, ya que muchas de estas personas pasan las noches al raso y carecen de recursos básicos. Mientras tanto, efectivos de la Policía Nacional, el Ejército y la Policía Local mantienen un amplio dispositivo de vigilancia y continúan informando a los migrantes de que su entrada irregular no supone ningún proceso de regularización y que la vía prevista por las autoridades pasa por su devolución. Entretanto, la incertidumbre sigue marcando el día a día de cientos de personas que permanecen bloqueadas en la ciudad autónoma.