La FIFA ha salido este viernes al paso de la polémica generada por su proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y ha rechazado las acusaciones de la UEFA y de otras organizaciones del fútbol internacional, que sostienen que el organismo pretende vender los derechos comerciales del deporte.
«Nadie está vendiendo el fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás se plantearía», ha asegurado el organismo presidido por Gianni Infantino en un comunicado difundido a través de su cuenta oficial en la red social X.
La respuesta llega después de que la UEFA, la CONCACAF y la Asociación de Ligas Mundiales criticaran el plan impulsado por la FIFA para reorganizar la gestión de los derechos comerciales de sus competiciones, incluida la Copa del Mundo. La UEFA llegó incluso a advertir de que las selecciones europeas no participarían en torneos organizados por la FIFA si la iniciativa sigue adelante.
Ante estas críticas, la FIFA ha defendido que el proyecto busca aumentar la financiación destinada a sus 211 federaciones miembro y ha insistido en que la futura filial seguiría siendo propiedad del organismo y permanecería bajo su control.
Según la propuesta, la nueva entidad asumiría la gestión de las actividades comerciales relacionadas con la organización de eventos, con el objetivo de generar más ingresos que se repartirían entre todas las asociaciones nacionales. Cada federación recibiría 20 millones de dólares adicionales durante los próximos cuatro años a través del programa FIFA Forward.
El organismo también ha recalcado que la participación sería voluntaria y que la iniciativa solo saldrá adelante si obtiene el respaldo de la mayoría de las federaciones miembro. En caso contrario, ha asegurado, la estructura comercial de la FIFA permanecerá sin cambios.
Asimismo, la institución ha acusado a algunos medios de difundir informaciones «erróneas» que, a su juicio, han condicionado el proceso de consulta abierto entre las federaciones nacionales y ha reiterado su compromiso con un procedimiento «abierto y democrático».