Los precios de los alimentos volvieron a subir en julio y acercan de nuevo la cesta de la compra al nivel más alto registrado este año. Según un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el coste de los productos básicos aumentó un 0,5% durante el último mes, impulsado sobre todo por el encarecimiento del pescado, las frutas y verduras y los productos de droguería e higiene.
La subida coincide con el repunte de la inflación. El dato adelantado del IPC sitúa la tasa interanual de julio en el 3,5%, tres décimas más que en junio, un incremento que la OCU atribuye, entre otros factores, a la retirada de las ayudas a los carburantes y la electricidad y a la prolongación del conflicto entre Irán e Israel.
El estudio de la organización analiza la evolución de los precios de un centenar de productos de alimentación, droguería e higiene en ocho grandes cadenas de supermercados: Alcampo, Ahorramas, Carrefour, Día, Mas, Lidl, Mercadona y Supermercados El Corte Inglés.
Por categorías, el pescado fue el grupo que más se encareció en julio, con una subida del 2,75%, seguido de los productos de droguería e higiene (+1,73%), las frutas y verduras (+1,18%), las bebidas (+0,65%), los lácteos (+0,42%) y la carne y la charcutería (+0,24%). Solo los alimentos de despensa, como conservas y productos no perecederos, registraron una bajada del 0,70%.
Entre los productos que más aumentaron de precio destacan las ensaladas preparadas, con un alza del 22,95%, las sardinas (+17,93%), los pimientos verdes (+8,34%), las manzanas (+7,60%) y el café molido (+5,76%). En droguería e higiene, las mayores subidas corresponden al limpiahogar universal (+8,67%), las compresas (+3,62%), el lavavajillas a mano (+3,59%) y el gel de ducha (+3,37%).
La OCU recuerda que, en los últimos cinco años, el IPC acumula un incremento del 23,9%, mientras que los alimentos se han encarecido cerca de un 36%. Ante esta situación, la organización ha vuelto a reclamar al Gobierno que reduzca el IVA de los alimentos básicos del 4% al 0% y que esta rebaja se extienda también a la carne y el pescado, dos productos cuyo coste resulta difícil de asumir para hasta el 40% de las familias, según su último Estudio de Solvencia Familiar.