El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mantenido sendas reuniones privadas en el Despacho Oval con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, para analizar el estado de las guerras en Oriente Medio y Ucrania.
A pesar de los recientes desencuentros y tensiones sobre la gestión del alto el fuego en Irán y los ataques en el Líbano, la reunión con Netanyahu transcurrió bajo una aparente cordialidad, aunque marcada por las urgencias electorales del dirigente israelí de cara a los comicios de octubre.
Por su parte, Zelenski ha calificado su encuentro como una «buena reunión», destacando los avances en la cooperación militar tras la autorización de Trump para la producción de interceptores Patriot y el agradecimiento por el respaldo continuado de Washington.
Las cumbres bilaterales se han producido coincidiendo con la asistencia de los mandatarios al funeral del influyente senador estadounidense Lindsey Graham, una figura clave en el apoyo bipartidista a Israel y Ucrania en el Capitolio.
Mientras Estados Unidos intenta impulsar salidas diplomáticas para ambos frentes, la incertidumbre geopolítica se mantiene alta ante la intensificación de los ataques mutuos en territorio ucraniano y el estancamiento de las negociaciones en Oriente Medio.