La selección española de fútbol celebró en Madrid la consecución de su segundo Mundial ante unas dos millones de personas en las calles. La jornada arrancó con las recepciones oficiales por parte de la Familia Real en el Palacio de la Zarzuela y del presidente del Gobierno en Moncloa, previas al recorrido en autobús descapotable por la capital.
A pesar del intenso calor, miles de aficionados acompañaron a los campeones durante un trayecto que atravesó avenidas emblemáticas de Madrid. A bordo del vehículo, los futbolistas mostraron un tono festivo y desenfadado con música, pancartas bromistas, gorras con lemas particulares y bailes compartidos con la gente.
El punto neurálgico de la fiesta fue la Plaza de Cibeles, donde más de 120.000 personas esperaron la llegada de la expedición amenizadas por DJs y actuaciones musicales en directo. Al caer la tarde, la multitud recibió al autobús para dar comienzo al show principal en el escenario.
Acompañados por Ibai Llanos, los 26 jugadores fueron presentados uno a uno con sus canciones elegidas hasta la entrada del capitán Rodri Hernández levantando el trofeo. Nombrado MVP del torneo, Rodri dedicó unas palabras de euforia a la afición, manteó al seleccionador Luis de la Fuente y homenajeó a su compañero Ferran Torres, goleador en la final.
La fiesta continuó con las actuaciones en directo de Ana Mena y Lola Índigo interpretando Pa ti toa, además de un mensaje en vídeo de Shakira felicitando al grupo. Tras el ya famoso cántico de Marc Cucurella, Luis de la Fuente tomó el micrófono para agradecer el apoyo popular y destacar la unidad del vestuario.
El tramo final del evento estuvo marcado por la actuación musical de Aitana y la música de Borja Iglesias como DJ. La multitudinaria celebración concluyó rozando la medianoche con un recuerdo de homenaje a María Caamaño, la joven aficionada fallecida meses atrás que había acompañado al equipo en la anterior Eurocopa.