La selección española afronta con optimismo su duelo de octavos de final del Mundial ante Portugal. Rodri Hernández aseguró este domingo que el equipo llega «con ganas» de medirse a una de las selecciones más potentes del torneo y convencido de que deberá ofrecer su mejor versión para seguir avanzando.
El centrocampista valoró positivamente el rendimiento mostrado frente a Austria, un encuentro que considera un punto de inflexión para el equipo. A su juicio, España recuperó una de sus principales señas de identidad: la presión tras pérdida y la capacidad para recuperar el balón en campo contrario. Esa intensidad, explicó, volverá a ser determinante frente al combinado luso.
Rodri espera un encuentro muy equilibrado, con ambos equipos disputándose el control de la posesión. También alertó del potencial ofensivo de Portugal, una selección que, según destacó, combina calidad en la construcción con una gran eficacia de cara a portería.
Sobre Cristiano Ronaldo, el internacional español reconoció que continúa siendo un futbolista muy peligroso dentro del área, aunque recordó que el conjunto dirigido por Portugal cuenta con numerosos jugadores capaces de marcar diferencias, especialmente en el centro del campo y en defensa. Por ello, insistió en que España deberá controlar todas las fases del juego y llevar el partido al terreno que más le favorece.
En el plano personal, Rodri restó importancia a las críticas recibidas tras su actuación frente a Cabo Verde y aseguró que siempre intenta aprender de las opiniones constructivas. Considera que el equipo ha dado un paso adelante desde entonces y que llega a las eliminatorias en una dinámica claramente ascendente.
El capitán de la selección recordó además que la fase eliminatoria exige un nivel diferente al de la fase de grupos y afirmó que España todavía tiene margen de mejora. En ese sentido, subrayó que el único objetivo pasa por ser superior al rival en cada partido, sin mirar más allá.
También tuvo palabras de elogio para Lamine Yamal, de quien destacó su capacidad para crecer en los grandes escenarios. Rodri considera que el joven atacante fue decisivo en el último encuentro y confía en que vuelva a desempeñar un papel importante ante Portugal.
Por último, el centrocampista admitió que el objetivo del grupo es conquistar el Mundial, aunque pidió prudencia. Recordó que el camino hasta la final sigue siendo muy exigente y defendió afrontar el torneo «partido a partido», empezando por un rival al que calificó como uno de los más complicados de la competición.