El Gobierno de Polonia hará pública toda la ayuda militar enviada a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en 2022. La decisión llega después de la controversia desatada por las declaraciones del vicepresidente de la Cámara Baja del Parlamento, Krzysztof Bosak, quien acusó al Ejecutivo de haber transferido en secreto misiles interceptores para sistemas Patriot sin informar ni al Parlamento ni a la ciudadanía.
El anuncio lo realizó este domingo el ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, quien explicó que la desclasificación de la documentación se ha acordado junto al primer ministro, Donald Tusk, con el objetivo de aportar transparencia y poner fin a la polémica.
Bosak, uno de los dirigentes de la ultraderecha polaca, aseguró el sábado que el Gobierno envió a Ucrania en marzo interceptores Patriot, un material que calificó de «costoso y difícil de reemplazar». Según su versión, esa entrega habría reducido la capacidad defensiva de Polonia frente a una posible amenaza de misiles Iskander.
El Ministerio de Defensa no ha confirmado el contenido concreto de esas acusaciones, pero sí ha optado por hacer públicos todos los registros relativos a la asistencia militar prestada a Kiev durante los últimos años.
Al mismo tiempo, Kosiniak-Kamysz anunció la apertura de una investigación para esclarecer cómo se hizo pública esa información y determinar si se produjo una filtración de datos considerados secretos de Estado.
El ministro defendió que Polonia actúa en un contexto de máxima tensión por la guerra en Ucrania y recordó que el país comparte frontera con el conflicto. En ese sentido, advirtió de que cualquier actuación que comprometa la seguridad nacional será investigada y, si procede, tendrá consecuencias, con independencia del cargo o la condición de las personas implicadas.