La ONU ha alertado de que se reducen las posibilidades de encontrar a supervivientes atrapadas bajo los escombros en Venezuela disminuyen con el paso de las horas, cuando ya ha transcurrido casi una semana desde los devastadores terremotos que han dejado más de 1.700 fallecidos y un elevado número de desaparecidos. Aun así, los equipos de rescate mantienen sus esfuerzos para localizar supervivientes en las zonas más afectadas.
Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), más de 70 equipos internacionales de búsqueda y rescate, integrados por unas 2.300 personas, trabajan junto a las autoridades venezolanas. Aunque varias personas han sido rescatadas con vida en los últimos días, el organismo reconoce que el llamado periodo crítico para este tipo de operaciones se está agotando.
Mientras continúan las labores de rescate, la prioridad también pasa por ampliar la ayuda humanitaria. Naciones Unidas y diversas organizaciones internacionales están reforzando la asistencia sanitaria, el suministro de agua potable, el alojamiento temporal y el reparto de alimentos en las zonas más castigadas por la catástrofe.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha trasladado su solidaridad al pueblo venezolano y ha asegurado que el sistema de Naciones Unidas seguirá movilizando recursos para atender a los afectados. Paralelamente, organizaciones como Médicos del Mundo y el Consejo Noruego para los Refugiados reclaman más apoyo internacional para reforzar la atención sanitaria, prevenir enfermedades y ofrecer soluciones de alojamiento estables a las miles de familias que lo han perdido todo tras los seísmos.