Rock in Rio Lisboa puso el broche final a su undécima edición con una jornada marcada por el protagonismo del trap y la música urbana. Cerca de 50.000 personas acudieron este domingo al Parque Tejo Lisboa para disfrutar de un cartel encabezado por Central Cee y 21 Savage, dos de los artistas más influyentes del género en la actualidad. El festival volvió a demostrar su capacidad para adaptarse a las nuevas tendencias musicales y conectar con un público cada vez más joven.
El recinto, ubicado junto al río Tajo y con el Puente Vasco de Gama como telón de fondo, volvió a combinar conciertos con una amplia oferta de ocio. Además de los escenarios, los asistentes pudieron disfrutar de atracciones, zonas gastronómicas y espacios interactivos, en una edición que reunió a visitantes procedentes de más de 125 países y alcanzó los 200.000 asistentes durante sus diferentes jornadas.
El encargado de desatar la euforia fue Central Cee, que ofreció su único concierto en un festival fuera del Reino Unido este año. El artista británico repasó algunos de sus mayores éxitos, como «Doja», «Sprinter», «Let Go» o «Band4Band», despertando una enorme respuesta del público desde el primer momento.
Después llegó el turno de 21 Savage, que también eligió Lisboa para ofrecer su única actuación europea de 2025. Canciones como «Rich Flex», «Redrum» o «Creepin'» fueron de las más coreadas por los asistentes, confirmando el enorme atractivo del rap y el trap dentro de los grandes festivales internacionales.
La representación española corrió a cargo de Lola Índigo, que abrió la programación nocturna con un espectáculo cargado de coreografías y energía. La artista interpretó temas como «El Tonto», «La Niña de la Escuela», «Casanova» y «El Pantalón», consolidando la presencia de la música urbana española en uno de los festivales más importantes de Europa.
La directora del evento, Roberta Medina, defendió la apuesta por este estilo musical y aseguró que el trap ocupa hoy un papel similar al que tuvo el rock en los años ochenta, atrayendo a nuevas generaciones y ampliando el perfil tradicional del público del festival.