El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha comparecido ante el Congreso para alertar sobre la crisis habitacional que atraviesa el país, calificándola como el «principal reto» de la economía española. Según datos del organismo, existe un déficit de 750.000 viviendas frente a la demanda real, lo que ha impulsado los precios a niveles críticos.
Escrivá ha lamentado la falta de acción pública, señalando que mientras países como Dinamarca u Holanda cuentan con un amplio parque público, «en el caso de Holanda es una de cada tres. Busquemos a España y veremos que es una de cada 65».
Ante esta situación, el gobernador ha exigido tratar la carencia de alquiler asequible como una «emergencia nacional» que requiere la implicación activa de las entidades locales.
Escrivá ha criticado la falta de consenso político en este ámbito: «Miren ustedes si hay en España ayuntamientos de distinto color político y distintas colecciones, pero en no desarrollar la vivienda pública parece que hay cierto consenso». Para corregir el rumbo, ha propuesto simplificar la normativa urbanística y fortalecer la capacidad administrativa de los municipios más pequeños para agilizar las promociones.
La estrategia propuesta por el Banco de España se centra en la expansión de la oferta mediante la construcción industrializada y la movilización de vivienda vacía, descartando medidas de demanda transitorias que podrían ser contraproducentes. No obstante, ha validado la posible limitación de usos no residenciales en zonas tensionadas: «Hay que tener mucho cuidado para que no tengan efectos indeseados… Eso sí, lo estamos viendo en toda Europa y limitar los usos no residenciales es una medida que puede tener sentido».
Más allá de la vivienda, el gobernador ha analizado el contexto macroeconómico, destacando el dinamismo del sector servicios y el turismo en España. Sin embargo, ha advertido sobre la necesidad de monitorizar la inflación subyacente, impulsada por el sector servicios, y ha recordado los retos estructurales pendientes.
«La brecha de cuatro puntos respecto a la tasa de paro de la UE es un tema estructural que tiene que llevarnos a la reflexión», ha subrayado, cuestionando la eficacia de los incentivos actuales en las políticas activas de empleo.
Finalmente, Escrivá ha hecho un llamamiento a la responsabilidad fiscal al señalar la persistente brecha de deuda pública frente al resto de la zona euro, que se sitúa cerca de los 15 puntos porcentuales por encima de la media.
El gobernador ha insistido en que, tanto en el ámbito de la vivienda como en el control de la deuda y la mejora del mercado laboral, España debe abordar reformas profundas si aspira a reducir las vulnerabilidades de su modelo económico a medio plazo.