La crisis se agrava tras los nuevos ataques en Líbano y la respuesta de Teherán
Irán ha anunciado el cierre del estrecho de Ormuz después de acusar a Estados Unidos de no haber garantizado el cumplimiento del acuerdo preliminar de paz pactado esta semana. Según Teherán, Washington habría incumplido el punto principal del memorándum, que exigía frenar las operaciones militares israelíes en Líbano.
El Ejército iraní ha justificado la medida por la continuidad de los bombardeos israelíes en el sur del país, una ofensiva que Israel atribuye a respuestas contra ataques de Hezbolá. En las últimas 24 horas, más de medio centenar de personas habrían muerto, aumentando aún más la tensión en una región ya castigada por meses de violencia.
En su comunicado, Irán acusa a Israel de violar de forma reiterada el alto el fuego y de mantener tropas en zonas del sur del Líbano. Por ello, ha decidido bloquear nuevamente una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El cierre de Ormuz puede tener consecuencias inmediatas para el comercio internacional y el mercado energético, ya que por este paso circula una parte clave del petróleo mundial. La decisión iraní eleva el riesgo de una nueva escalada regional.