El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, protagonizó este sábado una nueva controversia al referirse a la inmigración irregular en Europa durante un acto conmemorativo por el 82 aniversario del desembarco de Normandía.
Durante su intervención en el Cementerio Estadounidense de Colleville-sur-Mer, en Francia, Hegseth estableció un paralelismo entre los acontecimientos históricos de la Segunda Guerra Mundial y la actual situación migratoria en varios países europeos. En concreto, mencionó a España, Italia, Grecia y Bulgaria como ejemplos de territorios que, a su juicio, afrontan una creciente presión migratoria por vía marítima.
El responsable del Pentágono afirmó que algunas costas europeas están siendo «asaltadas» por nuevas amenazas ideológicas y se preguntó públicamente cuándo actuarán las capitales europeas frente a lo que calificó como una «invasión». Sus palabras se produjeron durante un acto de homenaje a los soldados aliados que participaron en el histórico desembarco de Normandía.
Más allá de la cuestión migratoria, Hegseth aprovechó su discurso para insistir en la necesidad de reforzar la cooperación militar entre Estados Unidos y sus aliados occidentales. En este sentido, defendió que la paz solo puede mantenerse mediante la fortaleza militar, la preparación conjunta y una firme voluntad política.
El secretario de Defensa también reclamó una mayor implicación de los socios europeos en materia de seguridad y defensa, subrayando que Washington espera que los países aliados acompañen a Estados Unidos en los desafíos estratégicos actuales.
Las declaraciones llegan en un momento en el que la inmigración vuelve a ocupar un lugar central en el debate político internacional y reflejan el endurecimiento del discurso de algunos sectores de la Administración estadounidense sobre la gestión de los flujos migratorios.