La investigación sobre las presuntas pesquisas ilegales dirigidas contra dirigentes de Podemos durante los años de gobierno del Partido Popular ha dado un nuevo paso. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha acordado citar como investigados a un antiguo responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y a otro agente de la Policía Nacional para esclarecer su posible participación en estos hechos.
La decisión llega después de que se estimara un recurso presentado por el exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, que figura en la causa como perjudicado. Ambos policías deberán comparecer ante el juzgado para responder sobre su posible papel en unas actuaciones que, según la investigación, podrían haberse desarrollado al margen de procedimientos judiciales y sin el control habitual de las autoridades competentes.
El objetivo del magistrado es determinar si se llevaron a cabo investigaciones de carácter prospectivo sobre miembros de la formación política sin una base legal suficiente. La causa trata de aclarar si determinados recursos policiales fueron utilizados con fines ajenos a la actividad ordinaria de las fuerzas de seguridad.
La decisión judicial reabre el foco sobre una de las controversias políticas y judiciales más relevantes de los últimos años.
La investigación se inició a raíz de una querella presentada por Podemos, en la que se denunciaban supuestas actuaciones destinadas a recopilar información sobre dirigentes del partido sin autorización judicial.
Entre los delitos que se investigan figuran posibles casos de revelación de secretos, prevaricación administrativa, falsedad documental y otros hechos relacionados con el uso indebido de información sensible. Sin embargo, algunas de las acusaciones iniciales fueron descartadas por el juez al considerar que no encajaban en los hechos denunciados.
Desde la formación política sostienen que determinados responsables policiales habrían impulsado investigaciones sin respaldo judicial y con fines políticos. Por el contrario, los investigados tendrán ahora la oportunidad de ofrecer su versión de los hechos durante las comparecencias previstas.
La evolución de esta causa será seguida con atención tanto en el ámbito político como en el judicial, ya que podría arrojar nueva luz sobre el funcionamiento de determinadas estructuras policiales durante aquellos años y sobre el alcance real de las actuaciones que ahora se encuentran bajo examen.