La defensa de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, ha solicitado la suspensión de la audiencia previa prevista para los próximos días y ha cuestionado duramente el ritmo al que se está desarrollando la investigación judicial. Según su abogado, el proceso está avanzando con una rapidez que considera incompatible con las garantías que deben regir cualquier procedimiento penal.
El recurso presentado sostiene que todavía existen cuestiones pendientes de resolución por parte de instancias superiores, por lo que considera prematuro continuar con una fase que podría acercar el caso a un eventual juicio. En este sentido, la defensa reclama que se espere a que se resuelvan los recursos actualmente en trámite antes de dar nuevos pasos procesales.
Además, el escrito denuncia que no se han permitido determinadas actuaciones que la defensa considera fundamentales para ejercer plenamente sus derechos. Entre ellas, destaca la imposibilidad de incorporar algunas pruebas y peritajes que, a su juicio, resultarían esenciales para rebatir las acusaciones planteadas durante la instrucción.
La estrategia jurídica de Gómez insiste en que la suspensión temporal del procedimiento es necesaria para evitar situaciones que puedan generar indefensión y garantizar un desarrollo equilibrado del proceso.
La defensa también ha mostrado su desacuerdo con varias decisiones adoptadas durante la investigación. Según argumenta, algunas pruebas propuestas fueron rechazadas y otras solo pudieron practicarse tras la intervención de órganos judiciales superiores.
Uno de los puntos centrales del recurso es la crítica a la velocidad con la que se estaría impulsando el procedimiento. Los abogados consideran que aún existen elementos relevantes por aclarar antes de plantear una posible celebración de juicio.
Por otro lado, Begoña Gómez mantiene su posición de inocencia y ha solicitado que, en caso de que la causa llegue finalmente a juicio, se dicte su absolución. Su defensa sostiene que los hechos investigados no constituyen delito y asegura que las acusaciones carecen de una base suficientemente sólida para sostener una condena.
Mientras tanto, el procedimiento continúa generando un notable interés político y mediático, a la espera de que los tribunales resuelvan los recursos pendientes y determinen los próximos pasos de una causa que sigue ocupando el centro del debate público.