España afronta una nueva jornada marcada por las altas temperaturas y un ambiente plenamente veraniego, pese a encontrarnos todavía en las primeras semanas de junio. La estabilidad atmosférica favorecerá que los termómetros continúen registrando valores muy elevados en amplias zonas del territorio, especialmente en el sur peninsular.
Las previsiones apuntan a que algunas localidades andaluzas volverán a acercarse a los 40 grados, una cifra poco habitual para esta época del año. Además, numerosas zonas del interior de la Península superarán con facilidad los 34 y 36 grados durante las horas centrales del día, generando una sensación de calor persistente.
Las autoridades recomiendan extremar las precauciones, especialmente entre las personas mayores, los niños y quienes realizan actividades al aire libre. Mantener una correcta hidratación, evitar la exposición prolongada al sol y buscar espacios frescos son algunas de las medidas básicas para prevenir problemas asociados a las altas temperaturas.
La situación también ha llevado a activar avisos meteorológicos en varios puntos del país debido al riesgo derivado del intenso calor.
Uno de los aspectos más destacados de este episodio es la dificultad para encontrar alivio incluso durante la noche. En muchas ciudades del centro, sur y litoral mediterráneo se esperan las conocidas como noches tropicales, aquellas en las que las temperaturas mínimas no bajan de los 20 grados.
Esta circunstancia puede afectar al descanso de miles de personas y aumentar la sensación de agotamiento acumulado durante varios días consecutivos de calor intenso. Los expertos recuerdan que las noches cálidas dificultan la recuperación del organismo y pueden incrementar el impacto de las olas de calor.
Aunque en algunas zonas montañosas del nordeste podrían desarrollarse tormentas aisladas durante la tarde, el predominio general será de cielos despejados y abundante sol.
Todo indica que España seguirá bajo la influencia de un episodio de temperaturas extremas, consolidando un inicio de junio marcado por el calor, la estabilidad atmosférica y valores propios de pleno verano.