El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado el tono de su ofensiva parlamentaria ante la acumulación de causas judiciales que afectan al entorno socialista. Durante un acto político en Leganés, el líder de la oposición ha garantizado una respuesta contundente por parte de su formación para propiciar un vuelco político en el país. En una de sus afirmaciones más taxativas, ha subrayado: «Haré todo lo posible para cambiar al Gobierno y cuando digo todo, es todo».
Para vehicular este viraje, el dirigente de los populares ha argumentado que el escenario institucional vigente requiere «una reacción democrática y política» de manera urgente. En su análisis de la gobernabilidad, Feijóo ha perfilado de manera nítida dos únicas vías de resolución para desbloquear la situación general del Estado: la primera pasa por una «convocatoria electoral inmediata» y la segunda obliga a que las formaciones que sustentan al bloque de la investidura retiren de manera definitiva su apoyo parlamentario al presidente.
En este sentido, el líder de la oposición ha dirigido un mensaje explícito a los aliados parlamentarios del PSOE, como el PNV, formación que ha vuelto a incidir en la necesidad de un adelanto de los comicios generales. El presidente de los populares ha advertido a estas formaciones de que «el momento exige algo más que abstenerse del problema», remarcando a continuación que «hay que trabajar para resolverlo» y pidiéndoles ponderar si tiene más peso su «conveniencia política» o su «responsabilidad democrática».
La intervención del político gallego ha estado fuertemente marcada por las recientes diligencias de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede de Ferraz. Feijóo ha rechazado que las investigaciones correspondan a conductas individuales y ha aseverado que la intervención policial «fue la redada al sanchismo en su conjunto». A su juicio, los indicios demuestran que la estructura gubernamental se encuentra inmersa en una «dinámica corrupta y enfermiza» donde el problema principal reside en que «lo que está podrido es el núcleo del poder».
Por su parte, el bloque que sostiene al Ejecutivo ha manifestado sus reticencias a romper la disciplina de voto a pesar de las críticas fiscales. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, ha afeado al PSOE el uso de la estrategia del «y tú más», si bien ha justificado la continuidad del bloque de investidura por razones de confrontación partidista al sentenciar que «lo que le libra a este Gobierno de caer es que la alternativa es infinitamente peor».