La investigación sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra ha sumado nuevos elementos tras la incorporación de informes policiales a la causa que instruye la Audiencia Nacional. Los agentes de la UDEF han analizado conversaciones privadas que incluyen referencias a vuelos en avión privado, compras de relojes de lujo, envíos de vino y supuestas «gratificaciones» entre miembros del entorno investigado.
Los mensajes intervenidos sitúan de nuevo el foco sobre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y varios empresarios vinculados a la compañía. Una de las conversaciones clave detalla un viaje a Caracas en diciembre de 2020 en el que el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, afirmaba: «El tocayo y Zapatero rumbo a CCS. Van a vigilar la limpieza de elecciones. Jajaja. En avión privado». Ante esto, el empresario Rodolfo Reyes replicó: «Me lo imaginé. Algo escuché. Zapatero aquí manda».
El informe policial también desvela un elevado tren de vida y posibles favores dentro de la trama, con operaciones de compra de relojes valorados en 119.000 euros y vino por unos 35.000 euros, incluyendo el «envío de cajas de vino a su domicilio particular». Asimismo, los chats contienen alusiones a «favores y gratificaciones, entre otros al Comisario de Barajas», en referencia al jefe policial del aeropuerto durante el polémico viaje de Delcy Rodríguez.
Por su parte, el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero ha reaccionado con presteza para desvincular al expresidente de cualquier tipo de sospecha o actuación ilegal. El consultor Luis Arroyo defendió públicamente que el exjefe del Ejecutivo mantiene «su absoluta inocencia y limpieza» y remarcó con rotundidad que «no tiene nada que ver con el rescate» financiero de la aerolínea.
Desde el círculo cercano al expresidente también se ha criticado con dureza la inclusión de estos mensajes en la investigación judicial, argumentando que las referencias policiales están descontextualizadas. De igual modo, personas de su entorno han denunciado de forma pública que, a través de estas filtraciones y análisis de las conversaciones, se está exponiendo la vida privada de Zapatero «de manera pornográfica».
El caso ha acabado por abrir una nueva derivada en el ámbito judicial que afecta directamente al propio ministerio público. La Fiscalía Superior de Madrid ha decidido incoar un expediente relacionado con dos fiscales que aparecen mencionadas en el sumario de la causa, una de las cuales estuvo vinculada directamente al archivo inicial de estas pesquisas en el año 2021.