El Real Madrid ha certificado una nueva decepción en la competición doméstica tras certificar matemáticamente la pérdida del campeonato frente al FC Barcelona. Con este resultado, el conjunto merengue encadena su segundo curso consecutivo sin levantar ningún gran trofeo, evidenciando su histórica dificultad para mantener la regularidad en el torneo local. Los blancos solo han logrado conquistar dos de las últimas seis Ligas y arrastran una racha de 18 años sin ser capaces de revalidar el título de manera consecutiva.
El último gran éxito liguero de los madridistas se remonta a la temporada 2023-2024, un año brillante guiado por Carlo Ancelotti en el que irrumpió con fuerza Jude Bellingham y Vinícius Júnior resultó clave para alzar también la decimoquinta Champions. Sin embargo, el proyecto no alcanzó el nivel superior que se esperaba tras el mediático fichaje de Kylian Mbappé. La inesperada retirada de Toni Kroos desestabilizó la estructura de la plantilla, que perdió el equilibrio táctico que la había hecho campeona.
Las estadísticas del siglo XXI confirman la compleja relación del club con la Liga: de los últimos 26 campeonatos, el Real Madrid solo ha logrado apuntarse nueve. Desde que se levantó la décima Copa de Europa en 2014, la efectividad del equipo es notablemente superior en el Viejo Continente, donde gana una Champions cada 2,16 años, mientras que en España solo alza el trofeo doméstico cada 3,25 años. Para encontrar la última reválida consecutiva hay que remontarse a las épocas de Fabio Capello y Bernd Schuster entre 2006 y 2008.
La presente campaña, que mantiene al equipo a 11 puntos del Barça a falta de dos jornadas, ha vuelto a reabrir el debate sobre la idoneidad del perfil del banquillo. La doble apuesta de la directiva por entrenadores nacionales durante este curso —con las etapas de Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa— no ha logrado reconducir el rumbo deportivo de la plantilla ni plasmarse en títulos, sumándose a la lista de intentos fallidos de otros preparadores españoles como Rafa Benítez o Julen Lopetegui.
De este modo, la alargada sombra de Vicente del Bosque sigue planeando sobre la entidad madrileña. El salmantino, que abandonó el club en 2003 tras conquistar siete títulos, se mantiene como el último director técnico español capaz de triunfar y levantar trofeos en el exigente banquillo del Santiago Bernabéu. Desde su salida hace más de dos décadas, el Real Madrid ha fiado sus ciclos más ganadores exclusivamente a preparadores extranjeros como Mourinho, Zidane o Ancelotti.