La Organización Mundial de la Salud ha lanzado una nueva advertencia sobre el crecimiento acelerado de las bolsitas de nicotina, un producto que está ganando cada vez más presencia entre adolescentes y jóvenes en muchos países. Según la organización, las ventas de estos productos aumentaron más de un 50% durante 2024, alcanzando cifras récord a nivel mundial.
Ante esta situación, la OMS reclama a los gobiernos una regulación urgente y mucho más estricta para evitar que las nuevas generaciones desarrollen dependencia a la nicotina. El organismo considera que la expansión de estas bolsitas está avanzando mucho más rápido que las leyes destinadas a controlarlas.
Las bolsitas de nicotina son pequeños sobres que se colocan entre la encía y el labio y que liberan nicotina sin necesidad de humo ni combustión. Aunque muchas veces se presentan como una alternativa moderna o menos perjudicial, la OMS insiste en que siguen siendo productos altamente adictivos y especialmente peligrosos para menores y jóvenes.
Uno de los aspectos que más inquieta a la OMS es la forma en la que estos productos están siendo promocionados. Según el organismo internacional, muchas marcas utilizan estrategias de marketing especialmente dirigidas al público joven.
Sabores llamativos como chicle, frutas o golosinas, envases modernos y campañas en redes sociales protagonizadas por influencers forman parte de una estrategia que, según la OMS, busca normalizar el consumo de nicotina entre adolescentes.
Además, las bolsitas de nicotina se promocionan como productos discretos que pueden utilizarse en lugares donde fumar está prohibido, algo que aumenta todavía más su atractivo entre los más jóvenes.
Los expertos recuerdan que la nicotina puede afectar directamente al desarrollo cerebral durante la adolescencia. La exposición temprana puede influir en la memoria, la atención y el aprendizaje, además de aumentar el riesgo de dependencia a largo plazo y facilitar el consumo posterior de otros productos relacionados con el tabaco.
La OMS también advierte sobre posibles riesgos cardiovasculares asociados al consumo frecuente de nicotina, incluso aunque no exista combustión como en los cigarrillos tradicionales.
La OMS ha señalado que España se ha convertido en uno de los mercados importantes para este tipo de productos. Actualmente se estima que se venden millones de latas cada año y las previsiones apuntan a que el consumo seguirá creciendo si no se aplican nuevas medidas de control.
Ante esta situación, el Gobierno español ya trabaja en una reforma legal destinada a regular específicamente las bolsitas de nicotina. Entre las propuestas aparecen restricciones a la publicidad, controles de edad más estrictos, advertencias sanitarias y limitaciones sobre sabores y contenidos de nicotina.
La OMS también propone aplicar impuestos especiales para reducir el acceso de los jóvenes a estos productos y desincentivar su consumo.
Otro punto importante es que la organización rechaza que las bolsitas de nicotina se presenten como una herramienta eficaz para dejar de fumar sin pruebas científicas sólidas. Según sus expertos, ya existen tratamientos y métodos regulados específicamente para la cesación tabáquica.
El organismo internacional insiste en que actuar ahora es fundamental para evitar que una nueva generación quede atrapada en la dependencia de la nicotina a través de productos cada vez más atractivos y difíciles de controlar.