El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado este sábado el regreso del histórico dirigente laborista Gordon Brown al núcleo de su Ejecutivo con un nuevo cargo como asesor especial para finanzas globales, en plena crisis política tras el mal resultado del Partido Laborista en las elecciones municipales.
Brown, que fue primer ministro británico entre 2007 y 2010 y también titular de Economía durante años, tendrá la misión de impulsar nuevas alianzas financieras internacionales orientadas a reforzar la inversión en defensa, seguridad y cooperación estratégica con Europa.
El movimiento llega apenas unos días después del duro golpe electoral sufrido por el Gobierno de Starmer en los comicios locales, donde el avance de fuerzas conservadoras y partidos emergentes ha aumentado la presión interna sobre el líder laborista.
Desde Downing Street destacan que la experiencia internacional de Brown será clave para preparar al Reino Unido ante su próxima presidencia del G20, prevista para el próximo año, y para fortalecer la posición económica británica en un contexto marcado por la tensión geopolítica y el aumento del gasto militar en Europa.
“Está en una posición privilegiada para colaborar con nuestros aliados internacionales y reforzar la seguridad y la resiliencia del país”, señalaron fuentes del Ejecutivo británico tras el anuncio.
Junto al regreso de Brown, Starmer también ha recuperado a otra figura veterana del laborismo, Harriet Harman, que será la nueva asesora del Gobierno para asuntos relacionados con mujeres y niñas.
El doble nombramiento supone un giro estratégico del líder laborista, que apuesta por rodearse de pesos pesados históricos del partido para contener el desgaste político y recuperar estabilidad tras el castigo recibido en las urnas.