Las Fuerzas Armadas de Irán han lanzado una advertencia directa a cualquier presencia militar extranjera en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave del comercio energético mundial. Teherán ha asegurado que responderá con ataques si fuerzas externas intentan acercarse o acceder a esta vía estratégica.
El aviso llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una iniciativa para facilitar la salida de los buques retenidos en el golfo Pérsico, en medio del bloqueo en la zona.
El comandante del mando militar iraní Jatam al Anbiya, Alí Abdulahi, ha subrayado que la seguridad del estrecho depende exclusivamente de Irán y que cualquier tránsito debe coordinarse con sus fuerzas armadas. Además, ha advertido de que cualquier acción de Estados Unidos podría agravar la situación y poner en riesgo la navegación comercial.
Las autoridades de Irán han insistido en que mantendrán el control total sobre el paso marítimo y han instado a los buques mercantes y petroleros a no transitar sin autorización previa, para evitar incidentes.
La tensión en la zona se ha intensificado en las últimas semanas tras el bloqueo estadounidense y la incautación de buques iraníes, en un contexto de frágil equilibrio marcado por intentos diplomáticos y un alto el fuego temporal en la región.