La Audiencia Nacional ha decidido eximir de responsabilidad penal al expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, de 95 años, en el juicio por el presunto enriquecimiento ilícito de su familia, tras constatar su deterioro cognitivo.
El tribunal ha adoptado esta decisión después de un nuevo reconocimiento médico y una reunión con el exdirigente catalán, en presencia del forense y su defensa, concluyendo que no está en condiciones de afrontar el proceso judicial. De este modo, queda fuera del procedimiento.
La Fiscalía Anticorrupción solicitaba para Pujol nueve años de prisión y una multa económica por presuntos delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales. Sin embargo, los informes médicos determinan que padece un trastorno neurocognitivo grave, de carácter irreversible y progresivo, que le incapacita para ejercer su defensa.
El juicio continúa para el resto de acusados, incluidos sus siete hijos, entre ellos Jordi Pujol Ferrusola, para quien la Fiscalía pide la mayor pena, con 29 años de cárcel por varios delitos económicos.
Según las acusaciones, la familia habría tejido durante años una estructura para obtener comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones públicas y posteriormente blanquear los fondos a través de sociedades instrumentales.
Las declaraciones del resto de implicados marcan ahora el desarrollo del proceso judicial, centrado en esclarecer el presunto entramado financiero de la familia Pujol.