Buscando conformidad con los de hoy, releo gustosamente los Episodios Nacionales de don Benito Pérez Galdós, cuya pluma y detalles reflejan una España donde la Constitución también es maltratada por el absolutismo y convenientemente aplicada cuando a Fernando VII se le obligaba a hacerlo. Riego representaba la libertad y los tiranos de siempre disfrazaban sus atropellos para evitar “los abusos de los demás”, ocultando los propios.
En el siglo XXI es imposible seguir gobernando de este modo. Y menos aún seguir llamando ciudadanos a los tan perversamente vulnerados. Los tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, que debieran ser independientes, están ensortijados con nombramientos que desembocan en privilegios proyectados a los partidos políticos desde los que fueron elegidos. Para colmo, el cuarto poder, la Prensa, está en gran parte mancillada con sobres que liberan o esclavizan a los intencionadamente señalados: ¡Una vergüenza!
Deseamos el nacimiento de otro don Benito que pueda escribir nuestros propios Episodios… Si es que le dejan.
Pedro Villarejo