La ex secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha reconocido ante la Audiencia Nacional haberse reunido en varias ocasiones con el excomisario José Manuel Villarejo, aunque ha negado haberle encargado trabajos relacionados con la llamada Operación Kitchen.
Durante su declaración como testigo en el juicio, Cospedal ha explicado que mantuvo encuentros con Villarejo en los que se limitó a plantearle preguntas, pero no a solicitarle ningún encargo. La causa analiza el presunto operativo parapolicial destinado a obtener información del extesorero del partido Luis Bárcenas en plena investigación judicial sobre la supuesta contabilidad irregular del PP.
La exdirigente popular ha detallado que conoció al excomisario a través de su entonces marido, el empresario Ignacio López del Hierro, y ha señalado que los encuentros se produjeron en varias ocasiones. Según su testimonio, en algunas de esas conversaciones se abordaron filtraciones relacionadas con investigaciones judiciales que afectaban a dirigentes del partido.
Cospedal también ha afirmado que en aquel momento existía en el partido la sospecha de que podían estar siendo objeto de seguimientos o filtraciones desde instancias policiales, aunque ha asegurado que Villarejo nunca le informó sobre el avance de las investigaciones vinculadas al caso Gürtel.