El FC Barcelona ha decidido dar un paso más tras su eliminación en los cuartos de final de la Liga de Campeones frente al Atlético de Madrid. El club azulgrana ha presentado una queja formal ante la UEFA por lo que considera una actuación arbitral perjudicial en el desarrollo de la eliminatoria.
La entidad sostiene que durante los dos partidos se produjeron diversas decisiones que no se ajustaron correctamente al reglamento. En su comunicado, el club apunta a una aplicación incorrecta de las normas y, especialmente, a una falta de intervención adecuada del sistema VAR en acciones clave. Para el Barça, estos errores no fueron aislados, sino que se acumularon hasta tener una incidencia directa en el resultado final.
Este malestar no solo responde a la eliminación deportiva. Desde el club consideran que las decisiones arbitrales también han tenido un impacto económico, al quedar fuera de una competición que representa importantes ingresos. La sensación en el entorno azulgrana es que el equipo no compitió en igualdad de condiciones, lo que ha intensificado la reacción institucional.
La queja presentada no es un gesto aislado, sino que se enmarca en una preocupación más amplia sobre el funcionamiento del arbitraje en competiciones europeas. El club ha reiterado que ya había trasladado inquietudes similares en el pasado y que esta acción busca también abrir un diálogo para mejorar el sistema. En este sentido, el Barça se ha mostrado dispuesto a colaborar para lograr una aplicación más justa, rigurosa y transparente de las reglas.
Las declaraciones del presidente, Joan Laporta, reflejan el nivel de indignación existente. Tras los encuentros, calificó lo ocurrido como una “vergüenza” y aseguró que lo sucedido era “intolerable”, evidenciando que el club considera que se ha cruzado una línea.
Más allá de la polémica, este episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el papel del VAR y la interpretación arbitral en el fútbol moderno. La tecnología, que nació para reducir errores, sigue generando controversia cuando su uso no resulta claro o uniforme.