La reina Letizia, en su calidad de presidenta de honor de Unicef España, ha encabezado este martes una reunión de trabajo en el Palacio de la Zarzuela para evaluar la emergencia humanitaria en Líbano. En el encuentro han participado la presidenta de la organización, María Ángeles Espinosa, y su director ejecutivo, José María Vera, con el objetivo de analizar los riesgos que enfrenta la población infantil en la región.
Durante la sesión, el representante de Unicef en Líbano, Marcoluigi Corsi, intervino de forma telemática para ofrecer un informe directo sobre el terreno. Corsi alertó sobre el grave trauma que sufren los niños libaneses, quienes se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad debido al desplazamiento forzoso y a la exposición constante a episodios de violencia sistemática.
Las cifras presentadas son alarmantes: desde el pasado 2 de marzo, al menos 600 menores han muerto o resultado heridos. La organización destacó especialmente la jornada del 8 de abril, cuando una oleada de más de cien ataques en diversos puntos del país se cobró la vida de 33 niños y dejó a otros 153 heridos, evidenciando el recrudecimiento de la crisis.
Ante este escenario, la reunión sirvió para detallar las líneas de actuación prioritarias de la entidad. Unicef está centrando sus esfuerzos en la distribución de suministros básicos, el fortalecimiento de los centros de salud y el acceso a agua potable. Además, se están reforzando los programas de apoyo psicosocial y las medidas para garantizar que los niños no pierdan el acceso a la educación.
Finalmente, la organización reafirmó su compromiso de permanencia en más de 20 países de Oriente Medio y el norte de África. Su estrategia actual consiste en ampliar la respuesta de protección y nutrición, trabajando estrechamente con aliados locales para asegurar que la ayuda humanitaria llegue de forma segura y sostenida a los menores más vulnerables del conflicto.