Patricia Úriz, expareja de Koldo García, ha comparecido este lunes ante el Tribunal Supremo dejando una declaración explosiva sobre el funcionamiento interno de la sede socialista. Úriz ha confirmado que acudía regularmente a la calle Ferraz para recoger sobres con dinero en efectivo, una práctica que ha definido como el método habitual del partido para devolver los gastos generados por José Luis Ábalos y su asesor. Según su testimonio, «Ferraz solo pagaba si tenía un soporte, si tenía los tickets», justificando así que los ingresos en sus cuentas procedían de una gestión administrativa «rígida» y no de mordidas ilegales.
La comparecencia ha estado marcada por la estrategia de la defensa para blanquear los movimientos de capital que investiga la Audiencia Nacional. Úriz ha relatado que ella misma recogía el dinero porque a la empleada de Ferraz encargada de los pagos «no le gustaba tener dinero en el cajón». Además, ha explicado que en ocasiones se acumulaba «bastante dinero» y optaban por ingresarlo en cajeros automáticos al no disponer de caja fuerte en Madrid, intentando desmontar la tesis policial que vincula ese flujo de efectivo con las comisiones del caso mascarillas.
Durante el interrogatorio, la defensa ha intentado desacreditar los hallazgos de la UCO, especialmente el lenguaje cifrado detectado en los mensajes intervenidos. Úriz ha negado reconocer términos como «txistorras», «soles» o «lechugas» como claves para referirse al dinero, a pesar de que los investigadores los consideran pruebas de una estructura corrupta. Asimismo, ha tratado de desvincularse del comisionista Víctor de Aldama, asegurando que ni ella ni su expareja recibieron jamás pagos por su parte.
Para justificar el notable incremento patrimonial de la familia, Úriz ha ofrecido explicaciones pintorescas que han provocado la interrupción del magistrado Martínez Arrieta. Ha llegado a afirmar que los 13.000 euros encontrados en su casa eran ahorros que Koldo desconocía y que García solía pagar las copas de sus amigos con tarjeta para que «las esposas de los terceros no se enteraran», recibiendo luego el dinero en metálico. Según la testigo, su expareja también prestaba dinero a conocidos que se lo devolvían en billetes porque el asesor «nunca ha tenido Bizum».
El momento de mayor tensión se ha producido cuando el presidente de la Sala ha afeado a la abogada Leticia de la Hoz la deriva del interrogatorio. La letrada, que también representa a Koldo García, ha defendido la relevancia de estas historias personales argumentando que busca demostrar un «origen clarísimo» al patrimonio familiar frente a una petición fiscal extremadamente alta: «Le están pidiendo 19 años y medio», recordó con contundencia. La sesión ha dejado así un retrato de Ferraz como un centro de pagos manuales que la defensa espera que sirva de coartada legal.